Un portafolio hecho por quien también monta los flujos

StreamlineAIQ nació de una costumbre simple: documentar cada automatización que montamos antes de contarla. Aquí reunimos los casos que sí llegaron a producción, con sus decisiones técnicas, sus límites y las plantillas que el equipo reutiliza. No hay vitrina de promesas: hay expedientes de trabajo, correcciones y notas que puedes copiar y adaptar a tu propio entorno.

Quiénes sostienen este portafolio

StreamlineAIQ empezó como un cuaderno de notas compartido entre dos personas que automatizaban tareas administrativas para equipos pequeños y se cansaron de ver promesas grandilocuentes sin nada detrás. Cada flujo que aparece aquí pasó por un entorno real: bandejas de correo saturadas, expedientes en PDF mezclados, catálogos que crecían más rápido que la capacidad de redactarlos. Publicamos lo que funcionó, lo que hubo que rehacer y los límites que encontramos en el camino. No hay métricas infladas ni casos de laboratorio.

Trabajamos con equipos de entre cinco y veinte personas, casi siempre sin área técnica propia. Eso condiciona todo: las plantillas se documentan para que alguien sin perfil de desarrollador pueda adaptarlas, y preferimos una solución aburrida que se entienda antes que una arquitectura elegante que nadie pueda mantener. Cuando un modelo se equivoca, lo dejamos escrito.

Hector Torres Perez Diseña los flujos de integración y las conexiones entre herramientas. Viene de soporte técnico, así que insiste en que cada automatización tenga una salida manual clara cuando algo falla.
Adriana Gonzalez Alvarez Se ocupa de la curaduría de casos y de la redacción de las notas de implementación. Revisa que cada ficha explique el contexto del equipo y no solo la parte vistosa del resultado.
Cómo elegimos qué publicar Solo entra un proyecto si podemos mostrar el diagrama del flujo, la decisión técnica que lo sostiene y al menos un punto donde el proceso se complicó. Los demás se quedan en borrador.
StreamlineAIQ about

Quiénes sostienen este portafolio

StreamlineAIQ no nació como una agencia ni como un producto cerrado. Empezó como un cuaderno de trabajo donde anotábamos qué flujo funcionaba, qué se rompía al tercer día y qué decidimos no automatizar. Con el tiempo esos apuntes se volvieron fichas de proyecto, y las fichas atrajeron colaboraciones concretas: equipos administrativos que prestaron su bandeja real para probar el triaje, contadores que revisaron la extracción de campos en expedientes, redactores que editaron los borradores generados antes de publicarlos.

Lo que aparece abajo no son logotipos comprados ni sellos de confianza. Son los perfiles con los que trabajamos de forma recurrente y que aportaron algo verificable: datos de prueba, criterio de dominio o una revisión honesta cuando el flujo no daba la talla.

Antes de publicar cualquier ficha de proyecto, revisamos que el flujo funcione con datos reales del equipo. Estas son las etapas que atravesamos desde que StreamlineAIQ arrancó como cuaderno de notas hasta convertirse en un portafolio abierto.

Cómo llegamos hasta aquí

Usamos cookies para mantener el sitio estable, recordar opciones basicas y entender que paginas resultan utiles. Puedes aceptar, rechazar o revisar la configuracion antes de continuar.